Gorka Iraizoz, portero del Athletic, es uno de los que mejor sabe lo que significa defender la meta de San Mamés. Ha vivido momentos de gloria, de grandes ovaciones, como la que se llevó tras la victoria cimentada en sus paradas a Cristiano Ronaldo y compañía en la visita del Real Madrid a La Catedral (1-0) en la 2009-10. Pero también le ha tocado sufrir dolorosas reacciones como la del 0-4 ante el Espanyol de este curso, cuando la grada no le perdonó dos errores importantes en una campaña con constantes decepciones.

vía Iraizoz sigue la estela de Iribar, Cedrún y Lezama.