Madre mía. Querían celebrar el Día de la Madre portando el nombre de sus respectivas progenitoras en la parte posterior de sus camisetas, pero los rojiblancos terminaron castigados sin postre. No solo fallaron lo inimaginable ante la portería celtiña, sino que cuando tenían los tres puntos en el bolsillo ante un equipo gallego a punto de tirar la toalla, dejaron que un saque de banda en el centro del campo acabara en los pies de Iago Aspas para que superara por única vez a un, de nuevo, sobrio Gorka Iraizoz.

vía Madre mía lo que fallaron – GARA.