ESTA crónica debiera leerse con la voz campanuda de Nat King Cole, cantando aquello de “Ansiedad, de tenerte en mis botas…” refiriéndose al balón o ser releída bajo el código Almodóvar con un título, qué sé yo, del tipo El fútbol al borde de un ataque de nervios. No se me ocurre mejor manera de describir lo sucedido ayer en San Mamés, donde Athletic y Mallorca, sin olvidarse de Hernández Hernández, un árbitro que aún tenía escarcha en la camiseta, recién salido, como estaba, del congelador, se dieron un festín de errores e imprecisiones, todo un atracón de inquietud y nerviosismo. En partidos como este -y los que quedan en esta Liga loca…- el comité Antidopaje debiera borrar los tranquilizantes de la lista de sustancias prohibidas.

vía Al borde de un ataque de nervios. Deia. Noticias de Bizkaia...