Se trataba de sumar los tres puntos sí o sí. Un asunto maquiavélico. O sea, aquello de que el fin justifica los medios, la doctrina que dejó el filósofo italiano para la posterioridad. Quizá hasta tenía mucha razón Joaquín Caparrós cuando salió en Iruñea con aquella sentencia que le marcó: “Déjate de imagen, clasificación amigo”. Entonces, su Athletic se llevó una victoria trascendental en el Reyno de Navarra con un juego penoso. Ayer, el Athletic de Bielsa huyó de su ideario como de la peste y recurrió al fondo y no a las formas. Es decir, superó al Mallorca, que huele a equipo de Segunda División, con un fútbol de bajísimo perfil, frente a un rival en inferioridad numérica durante más de una hora y abonado al sufrimiento hasta el último suspiro.

vía El Athletic retrata su angustia. Deia. Noticias de Bizkaia...