Partidos como éste ante el Mallorca son de esos en los que lo que le pide el cuerpo al sufrido aficionado rojiblanco es bajar al campo y correr a boinazos a sus jugadores para ver si así espabilan. Puede parecer un método un tanto violento, pero hay ocasiones en las que los jugadores del Athletic necesitan que alguien les agarre de las solapas y les de un buen meneo. Esto en baloncesto se suele arreglar con un tiempo muerto en el que el entrenador les echa a sus pupilos una filípica de las de agárrate y no te menées, o cambia a todo el equipo para que los titulares estén un rato en el rincón de pensar.

vía El Athletic sumó los puntos que necesitaba en un partido lamentable.