Todo podría haber sido mucho más fácil para el Athletic si el arbitraje hubiera sido otro y no el colegiado Hernández Hernández, en una tarde muy poco atinada, no hubiera anulado dos tantos a los rojiblancos. Dos decisiones arbitrales cuestionables que puso a los de Bielsa muy nerviosos, hasta el punto de acabar de cogerle el pulso al encuentro.

Pudo haber sentenciado Aduriz a mitad de la primera parte en un penalti por mano de Fontàs que pareció una jugada de locos. Primero, porque el colegiado le mostró al central bermellón la segunda amarilla por una mano que en realidad no fue; después, porque Aduriz casi le cedió el balón a Aouate en un lanzamiento flojo y cazado por el meta israelí; y finalmente, porque se le anuló un gol a Muniain en el rechace sin razón aparente, aunque el colegiado señaló fuera de juego.

Nada más volver de vestuarios se produjo otra acción polémica, una jugada que acaba en gol de Herrera, pero que el colegiado anuló porque Aduriz devolvió al terreno de juego un balón que parecía haber superado la línea de portería visitante, aunque en la repetición no queda nada claro. Dos acciones que podrían haber hecho la tarde mucho menos sufrida.

vía ¿Están bien anulados los dos goles del Athletic? – Athletic Club de Bilbao.