El destino suele tener algunos caprichos y en esta ocasión ha querido que el Athletic vuelva a Zaragoza poco más de un año después para enfrentarse a un conjunto maño que, como en aquella jornada 36ª de la temporada pasada, necesita sumar los tres puntos para escapar del descenso.

Pero a diferencia de aquella ocasión, los rojiblancos llegan a este compromiso en muy distintas circunstancias, ya que por aquel entonces eran el equipo de moda, sobre todo después de que tres días antes hubieran logrado sellar en La Catedral el billete para la final de la Europa League en Bucarest. La vibrante victoria ante el Sporting portugués provocó que el equipo bilbaíno fuera a disputar dos finales 35 años después.

vía Ante el Zaragoza, la historia se repite.