Habían pasado catorce años desde que el Athletic se había metido por última vez en la máxima competición continental, entonces denominada Copa de Europa, al proclamarse por segunda vez consecutiva campeón de Liga de la mano de Javier Clemente y tal día como hoy de hace quince años los rojiblancos tenían la oportunidad de terminar la Liga en una fabulosa segunda posición por detrás del intratable Barça y entrar por primera vez en la más novedosa Champions League.

Para ello, el equipo entrenado por Luis Fernández, que dependía de sí mismo, necesitaba aquel viernes 15 de mayo de 1998 sumar la victoria ante el Zaragoza en la última jornada de Liga y San Mamés se preparó para vivir una noche de esas que ha quedado grabada en la centenaria historia del campo que este verano será derruido.

vía Noche de gloria del Athletic en La Catedral.