Esta temporada no deja de sorprender. El objetivo de los leones hasta ayer simplemente era certificar la salvación, pero tras los últimos diez minutos del choque de La Romareda ya se habla de regresar a Europa. Puede parecer algo descabellado pensar en las competiciones continentales tras una campaña tan floja, pero la realidad es que hay opciones con seis puntos en juego.

Al margen de las matemáticas está claro que, una vez lograda la tranquilidad, es mejor que aún haya algún aliciente de tipo clasificatorio para el equipo bilbaíno, ya que de esta forma tendrá un mayor interés el último partido oficial de la historia de La Catedral, que se jugará el próximo domingo.

Lo cierto es que el de ayer no fue el mejor partido del Athletic. El colegiado de turno, Del Cerro Grande, tampoco ayudó demasiado, ya que en la primera mitad falló de forma garrafal dos veces. Una al indicar un inexistente fuera de juego que anuló un gol a De Marcos al borde del descanso y otra, al inicio del partido, al pitar posición incorrecta del de Laguardia cuando estaba habilitado y se quedaba mano a mano con el portero rival.

vía Nuevos alicientes.