San Mamés es un campo mítico del fútbol español. Un campo que va a dejar de albergar fútbol para trasladarse a otro campo. Pero en los 100 años de historia del campo han sido muchas las anécdotas que ha dejado sus cuatros costados. Goles, partidos, afición…son muchas las características que tiene el campo del Athletic club de Bilbao.

Como por ejemplo la primera piedra. La primera piedra del estadio se colocó el 20 de enero de 1913. Ese mismo día se hecho una bendición sobre el terreno para que el estadio se levantará en las mejores condiciones. Esa bendición fue “echada” por Manuel Ortuzar. El coste del campo fue aproximadamente de 89.000 pesetas, lo que viene siendo unos 535 euros.

El primer partido que se disputó en San Mamés fue un Athletic – Racing de Irún. El partido se disputó el 21 de junio de 1913. Y como no podía ser otra forma, el primer gol del equipo de Bilbao corrió a cargo de Pichichi, jugador que le da nombre al famoso trofeo. Patricio Arabolaza tuvo el honor de ser el primer jugador visitante que conseguía hacer un gol en San Mamés.

Aunque parezca mentira no se sabe quién fue el que acuñó por primera vez el nombre de La Catedral al estadio, y tampoco se sabe porque a los jugadores del Athletic se les denomina leones. Lo que si se sabe es que las dos porterías de San Mamés tienen nombre. La del Fondo Sur se llama ‘Portería de Ingenieros’ o de ‘Capuchinos’. La portería del Fondo Norte se conoce como ‘Portería de Misericordia’. Y desde siempre, el equipo ataca primero contra la ‘portería de los ingenieros’, para si las cosas iban mal, guardarse el ataque del segundo tiempo para la portería de la Misericordia.

Y hablando de porterías, el gol más rápido que se ha metido en La Catedral tuvo lugar en 1997. El ‘Cuco’ Ziganda consiguió marcarle un gol a los 15 segundos al Real Madrid. El gol llegó de un pase en largo de Joseba Etxeberría y el ‘Cuco’ no perdonó.

San Mamés ha sido clausurado una vez. Fue en 1986 en una semifinal de copa. El Athletic se enfrentaba al Barcelona, y perdió. Al finalizar el partido, los aficionados del invadieron el campo y comenzaron una auténtica batalla campal contra la Policía Nacional. El castigo fue cerrar el campo por un partido.

Y quizás esta sea la anécdota más curiosa de todas. El palco de San Mamés es el único en el que se obliga a llevar corbata obligatoriamente. Si por un casual no llevas corbata, no te preocupes, el estadio tiene un armario donde poder coger una corbata e ir a juego con el resto del palco.

vía San Mamés, el estadio donde cada portería tiene un nombre propio.