Con poco más en juego que la carambola que podría dar acceso a la Europa League, la emoción estará muy por encima del deporte esta tarde en San Mamés. Aunque el objetivo del Athletic será aún más complicado en ese terreno que en la búsqueda de la pedrea continental.

La Liga, a cuya cita no ha faltado nunca, se despide de San Mamés. Todavía el filial pisará el verde de la Catedral, incluso también el primer equipo, en ese bolo postrero frente a un combinado de Bizkaia, pero la de esta noche será la última ocasión en la que el Athletic compita en su estadio. Y no es que resulte difícil, es que parece imposible estar a la altura de tales circunstancias.

No tanto porque la última temporada de uno de los grandes símbolos de la institución haya sido una de las más tristes de los últimos años, con tempranas eliminaciones copera y europea, olvidable trayectoria liguera e incluso disgustos para filial y femenino, provocando que en la última cita las motivaciones deportivas prácticamente brillen por su ausencia. Es que apenas la disputa de un título sería capaz de condensar en noventa minutos el reconocimiento que merecen los recuerdos, las emociones, las anécdotas y las historias que guarda para siempre cada centímetro del estadio.

vía La despedida imposible – GARA.