BILBAO. Con un Mundial, una Eurocopa y varias Champions entre sus logros deportivos, Vicente del Bosque (Salamanca, 1950) ha pisado campos de medio mundo, aunque siente predilección por San Mamés. Reconoce que la afición bilbaina siempre ha sabido diferenciar y reconocer el buen fútbol. Ahora, con la mudanza, no cree que se pierda la sustancia. El seleccionador español solo tiene buenas palabras para La Catedral. Sobre el terreno de juego, con su característico bigote, llevó la batuta del juego del Córdoba, Castellón y Real Madrid. En el banquillo del viejo San Mamés vio cómo la afición rojiblanca despedía entre aplausos a los rivales, algo poco habitual en el mundo del fútbol, pero que dice mucho, según Del Bosque, del señorío de la parroquia bilbaina. «Siempre ha habido muy buena gente de fútbol, muy cordial», subraya el que ha sido nombrado mejor entrenador del mundo, que de niño confiesa haber sido del Athletic, equipo que no cree que tenga especial problema para aclimatarse al nuevo campo. Lo considera ley de vida: «El espacio, la zona, los sitios a los que la gente va antes de que empiece el fútbol van a ser los mismos, no va a haber cambio de costumbres».

vía «La nostalgia va a ser llevadera». Deia. Noticias de Bizkaia...