BILBAO. Esto se acaba, en todos los sentidos además, pero no tiene por qué acabar mal e incluso puede acabar bien, hasta muy bien. En breve San Mamés va a cerrar sus puertas, a la temporada oficial le restan el de hoy y otro partido más, y existe un aliciente extra en el plano deportivo que no entraba en los cálculos y que depende de marcadores ajenos. Colarse en Europa, aparte de servir para burlar los pronósticos, sería una forma de dulcificar un año áspero, feo, lleno de vaivenes, malas caras y peores actitudes, y a ello se debe aplicar el equipo de Marcelo Bielsa, que casualmente está rompiendo todos los registros positivos coincidiendo con el sprint final en la Liga. Alicientes sobran pues afrontar con hambre e ilusión la cita con el Levante, que además aparece sobre el papel como un enemigo asequible, que hace muchas semanas se está dejando ir y al que el Athletic acaba de adelantar en la clasificación.

vía Una victoria inexcusable. Deia. Noticias de Bizkaia...