LA afición, como no podía ser de otra manera, acompañó de la mano al viejo San Mamés en su último compromiso oficial. Presos de la agridulce sensación que acostumbra a producir la nostalgia, pero aliados con una vibrante energía en pos de rendir homenaje a tamaño recinto deportivo, los miles y miles de seguidores que llenaron La Catedral vivieron una tarde sumamente especial. Diferente a cuantas hubiesen experimentado con anterioridad.

La oportunidad de asistir al último envite de cariz oficial en el que ha sido el hogar del Athletic durante los últimos cien años, dio un aire especial al encuentro. Era más que un simple partido de fútbol. Y así lo entendió la afición desde horas antes de que el balón echara a rodar sobre el verde. «Sentimos nostalgia por todo lo que hemos vivido aquí, pero vamos a aprovechar el día de hoy hasta el último minuto; tardaremos mucho en abandonar el campo esta noche», aseguraban, prácticamente al unísono, Pedro, Imanol y Kike.

vía La afición, abrazada al viejo hogar rojiblanco. Deia. Noticias de Bizkaia...