Marcelo Bielsa escribió la síntesis de sus dos temporadas en el Athletic. Mirada al pasado conjugada en presente. Un repaso “que no hay forma de que se entienda como una despedida”. No habla de su futuro en rojiblanco porque desconoce si seguirá en el barco o no. De cualquier manera, el técnico de Rosario dejó infinitos mensajes. Quizás resumidos en uno. Hace tiempo lanzó que pensaba que esto iba a acabar bien. Y para él se ha cumplido, más allá de la derrota con el Levante. Asegura haber gestionado mejor la adversidad que el éxito.

Por diversos caminos se quiso llegar al siguiente paso del argentino. “Tretas” del gremio periodístico, tal y como las calificó él mismo. Fue aséptico, impersonal, a la hora de adelantar posibles cambios en el Athletic. “En función de la evaluación de lo sucedido, se planifica o se establece qué cosas deben modificarse y qué cosas deben permanecer”, señaló, al mismo tiempo que subrayó que “las evaluaciones no deben hacerse en función de lo que se obtiene, sino de lo que se merece”. Y, en clave rojiblanca de este curso, opina que “los merecimientos son superiores a los logros”.

vía Bielsa reivindica su filosofía.