SIN nada en juego más que la honra personal, el Athletic compareció en Vallecas con ganas de agradar. Tardó en carburar, pero el conjunto de Marcelo Bielsa mostró una imagen aseada. Es más, hasta dio la impresión de que eran los hombres dirigidos por el argentino, y no los locales, los que disputaban un puesto en la Europa League para el curso que viene. Pero no, los rojiblancos, sin nada en juego después de dejar escapar todas las esperanzas europeas hace una semana ante el Levante, salieron a por el partido. Como siempre. Aunque a las primeras de cambio, cuando solo se habían disputado diez minutos, Aduriz, el hombre-gol esta temporada para los bilbainos, vio dos tarjetas amarillas un tanto rigurosas que dejaron a los leones en inferioridad. Un obstáculo que no fue tal, ya que los bilbainos fueron capaces de jugar de tú a tú a los de Paco Jémez sin que se notara que había un rojiblanco menos sobre el terreno de juego.

vía La inferioridad como revulsivo . Deia. Noticias de Bizkaia...