Saltó el juvenil del Barça al rápido y húmedo césped de Lezama como quien va de merendola una tarde cualquiera de domingo y a los diez minutos de partido ya llevaba dos goles en contra, que fueron una manita entera para cuando los blaugranas tomaron rumbo a vestuarios tras 45 primeros minutos en los que los cachorros de Gontzal Suances les dieron un repaso, aprovechando, eso sí, la endeblez y pasotismo de la defensa visitante. Sentenciaron los rojiblancos en ese primer tiempo y sobró el segundo.

Enorme derroche físico para, primero, imponerse al Barça y aguantar luego el ventajoso resultado. Guiados por el poso de Unai López, la barredora a su espalda de un enorme De Eguino, dos centrales expeditivos donde sobresalió Yanis, serios laterales como Agirrezabala y Corral, dos revoltosos y auténticos quebraderos de cabeza para las defensas rivales como Jurgi Oteo y Yanis -que pecó de sobrado en algunos gestos- y un Williams arriba que apuntó muy buenos gestos.

Triunfo reivindicativo a través de una de las camadas de cachorros que mejor representa la filosofía de Lezama y el trabajo a menudo no reconocido -interna y externamente- de grandes entrenadores y gentes que cincelan a jugadores que luego levantan aplausos como los de ayer.

vía La cantera de Lezama se reivindica – GARA.