El interés del Athletic en contratar al osasunista Kike Sola, por el que los dos clubes están a un paso de llegar al acuerdo, se fundamenta en la curiosa relación que mantienen las dos estructuras desde hace años. El derbi entre Athletic y Osasuna -sobre todo cuando se juega en El Sadar- es uno de los más calientes de la Liga. Ahora bien, nadie negará que los dos clubes son interdependientes: el Athletic necesita a muchos de los jugadores formados en Osasuna y el conjunto rojillo el dinero que periódicamente llega de Bilbao.

La tirantez,que alcanzó casi el paroxismo en los últimos tiempos de Patxi Izco al frente de Osasuna cuando el dirigente argumentó que negociaría cláusulas de rescisión con cualquier club menos el Athletic, fue cordialidad hace no muchas temporadas. El Athletic no caía tan mal en Pamplona y Osasuna era un equipo más que respetado en Bilbao, donde incluso se han llegado a aplaudir salvaciones in extremis de los rojillos. Los leones siempre han tenido navarros de postín en su plantilla y muchos de ellos han salido de la cantera o han jugado en el primer equipo de Osasuna. Los intercambios eran antes más que favorables y las relaciones tenían un tono de amabilidad que los últimos gestores del conjunto navarro han tirado por tierra. Miguel Archanco, ahora presidente de Osasuna y hasta la pasada temporada uno de los paladines de Patxi Izco, sabe bien lo necesario que es tener acuerdos con el Athletic. De ahí que el dirigente encabece las negociaciones para vender a un futbolista que a punto de entrar en el último año de su contrato tendrá que salir por menos de la mitad de los 10 millones de euros que aparecen en su cláusula de rescisión.

vía Athletic y Osasuna negocian el traspaso de Kike Sola.