El 1 de febrero de 1971, lunes, la portada de un periódico vespertino bilbaino ilustraba el debut de un joven lateral zurdo: «Se llama Agustín y es de Eibar». Trece campañas después, un 24 de octubre de 1982, disputaba sus últimos 14 minutos como rojiblanco ante el Espanyol en San Mamés, con el Athletic del doblete. El 27 de mayo de 1983 se despedía de su afición y del fútbol en un partido homenaje ante la Real Sociedad, el club que le quiso fichar de juvenil pero que no pudo con las ganas locas que aquel ya entonces mocetón tenía de vestir la camiseta zurigorri. Estos días se cumplen tres décadas desde que Agustín Gisasola, el que fuera considerado en 1977 por el diario «L´Equipe» como el mejor central de Europa, firmara su último y por siempre recordado `gisasolazo’.

vía Un defensa con toda la barba – GARA.