Iban Zubiaurre regresa al Athletic de su préstamo en el Salamanca con la idea diáfana de que lo más probable es que alcance un acuerdo de rescisión en Ibaigane. Le resta una campaña: “Otra cesión tampoco tiene mucho sentido porque es el último año de contrato. Una cosa es jugar fuera para intentar volver al club de origen, pero teniendo un año más, no es muy lógico”.

El futuro de Zubiaurre es uno de los asuntos a tratar por el organigrama técnico de Lezama. Una nueva cesión parece descabellada y, seguramente, estén condenadas a entenderse.

El lateral de Mendaro, a quien no le han notificado todavía nada, aguarda acontecimientos: “No me lo he planteado, me queda un año de contrato, sé que la cosa está complicada en el Athletic y será cosa de sentarnos, valorar como están los temas y en caso de que no haya acuerdo, buscar algo. Ya sabemos que el fútbol está complicado”, reflexionó en Radio Euskadi.

Tras sus experiencias en Elche, Albacete y Salamanca, sostiene que su idea gira “en jugar donde sea, habrá que ver primero quién es el entrenador, y ya decidiremos lo que pasa”. No oculta que nota cierto “nerviosismo” un verano más.

En la UDS, pese a los severos problemas que acechan a la entidad, se ha sentido futbolista: “La intención era salir un poco a la palestra, dejarme ver, demostrar que todavía puedo jugar en cualquier club”. Reconoce que han sido “años difíciles”,  y que tras padecer de todo en sus dos primeras experiencias fuera de Euskadi en Segunda, buscó acomodo en una categoría inferior porque “pensaba que el pasito para atrás era necesario para vivir cosas bonitas y así ha sido”.

vía Zubiaurre: «No sería lógico otra cesión en mi último año de contrato».