Punto y final. ¿O seguido? El desenlace del culebrón primaveral en torno al sucesor de Bielsa en el banquillo del Athletic vivió ayer su penúltimo capítulo con el anuncio por parte del club del fichaje de Valverde. Hoy, con la presentación del gasteiztarra, se acabó lo que se daba.

Otro final, visto lo visto de un tiempo a esta parte, hubiese carecido de sentido. “Blanco y en botella”, decía ayer. “Leche”, replico ahora.

Resulta curioso, cuando no mosqueante, que lo que se ha pretendido vender como una reflexión larga y profunda en torno al tema del entrenador desemboque en una noticia anunciada y publicada con más de un mes de antelación en determinados medios. ¡Felicidades a todos ellos!

Faltan por conocer algunas escenas concretas de este culebrón rojiblanco, pero da la sensación de que todo estaba atado y bien atado desde tiempo atrás. A Amorrortu, por ejemplo, ya se le escapó en una de sus contadas comparecencias públicas que la primera opción manejada por la entonces candidatura Urrutia para el banquillo, antes que Bielsa incluso, había sido Valverde. A la segunda, la venida.

Incluso el propio técnico gasteiztarra tuvo que aclarar nada más aterrizar en Paterna como míster del Valencia que no tenía acuerdo alguno con el Athletic. Luego insistió en su discurso. Ahora ya es el entrenador rojiblanco.

No creo en tantas casualidades. Mostrado mi escepticismo y hasta mi cabreo por este engañoso devenir, sólo me queda dar la bienvenida al nuevo míster. Un técnico querido y bien valorado en la casa. Un digno sucesor del ‘profe’ Bielsa.

vía La hora de la verdad.