BILBAO. Los fichajes de Beñat Etxebarria y Kike Sola pueden ir para largo. Acordar sus precios plantea un tira y afloja sin un límite preciso, más allá de que existe una fecha que establece el cierre del mercado. Son operaciones que se abordan en un contexto presidido por la crisis económica que embarga al fútbol, uno de cuyas consecuencias más evidentes estriba en la falta de liquidez generalizada. En medio de un panorama que otro año más va a reducir sustancialmente el tráfico de futbolistas, potenciando los acuerdos a la baja y el movimiento de los poseedores de la carta de libertad, el Athletic emerge gracias a que tiene sus números al día, privilegio que le otorga un estimable margen de maniobra. Ibaigane ha entrado en una especie de guerra de desgaste, de nervios, frente a enemigos perfectamente localizados en Sevilla e Iruñea, donde pretenden rentabilizar al máximo el interés rojiblanco. A las escuálidas tesorerías de Betis y Osasuna se les presenta la ocasión de ingresar un dinerito con el que ir tirando, para tapar boquetes o abordar sus propias adquisiciones.

vía El precio de la paciencia. Deia. Noticias de Bizkaia...