Ernesto Valverde, durante su reciente presentación en Ibaigane, planteó una larga lista de desafíos para esta segunda como técnico del Athletic. Uno de los más exigentes es el de suceder a un entrenador que se ha ido sin oferta de renovación a pesar de contar con el apoyo mayoritario de la afición rojiblanca. No lo negó.

Aunque lo que verdaderamente le quita el sueño es estar a la altura del gran recuerdo que dejó en Bilbao tras cerrar su primer ciclo. Según reflejan las estadísticas, ninguno de sus sucesores en el banquillo bilbaíno ha alcanzado el equilibrio defensa-ataque del que presumió el equipo en la era Valverde.

Los registros ofensivos y defensivos obtenidos por los leones en la Liga durante los dos años que estuvieron bajo la batuta de Txingurri no han podido ser superados por ningún otro entrenador desde su partida.

En su primera campaña al frente del equipo, la 2003-04, los rojiblancos firmaron 53 goles y encajaron 49, con un saldo positivo de cuatro. Al año siguiente, el equilibrio se mantuvo: 59 a favor y 54 en contra. El promedio durante esa primera etapa, por tanto, es de 56 tantos logrados y 51’5 recibidos, lo cual deja una diferencia de 4’5.

vía El balance de Valverde en el Athletic es para creer.