Beñat ya es jugador del Athletic de forma oficial. El club bilbaíno y el Betis confirmaron ayer la noticia que ya había trascendido un día antes. Un contrato sólo es contrato, dicen, cuando está convenientemente firmado.

El centrocampista de Igorre se despidió por la tarde de la que ha sido su casa durante las cuatro últimas temporadas. La emoción le embargó e incluso hubo momentos en las que estuvo a punto de llorar. De bien nacido es ser agradecido.

Toca hoy nuevo capítulo, pero esta vez en Ibaigane. El nuevo león será presentado como primer fichaje de la era Valverde. Tiempo habrá para debatir en torno al costo de esta operación, más barata, eso sí, que la de Ander Herrera. La media rojiblanca gana, sin duda, muchos enteros con ambos.

Interesa también destacar el mérito que supone volver a Lezama tras haber salido de allí por la puerta de atrás. El entonces loado capitán del filial tuvo que pasar por Conquense y Betis B para hacerse un hueco en la elite. Ahora vuelve con el cartel de internacional.

A Urrutia, seguro, le tocó ayer vivir un duro día. La satisfacción por el fichaje de Beñat se vio empañada por el dolor de la muerte de Andrés Arana. Exjefe antes, asesor ahora y amigo siempre del lekeitiarra.

Resulta llamativo todo lo que ha hablado de Arana gente que ni siquiera le conocía. ¿Motivos? Vaya usted a saber.

Tengo que admitir que hay aspectos en torno al Athletic que me tienen descolocado. Intereses que no sé a qué obedecen. Ganas de hacer daño.

El ‘presi’ pierde a uno de sus principales compañeros de viaje. A un amigo de los que están en las buenas y en las malas. Ánimo. Goian bego!

vía Sonrisas y lágrimas.