Por Carlos Zaballa

Beñat Etxebarria ha iniciado la operación retorno. Al centrocampista de Igorre se unirán Balenziaga, Etxeita y parece que también Kike Sola, todos ellos con pasado en el Athletic, bien en el primer equipo o en Lezama. Los futbolistas regresan al conjunto rojiblanco mucho más maduros. Su paso por equipos de categorías inferiores, fuera del abrigo de Lezama, les hace crecer como personas, algo también importante para progresar sobre un terreno de juego.

A gran parte de los jugadores que se han formado en la cantera rojiblanca les vendría bien ganarse el puesto en el fútbol más modesto y compartir vestuario con compañeros de otras procedencias y nacionalidades. Éste es el lado positivo de salir fuera, hacerse futbolistas, como le ha ocurrido al centrocampista que ha militado en el Betis las cuatro últimas temporadas. Incluso se ha convertido en internacional con Del Bosque. No es raro por tanto que se emocionara el miércoles en la rueda de prensa que ofreció para despedirse de la afición verdiblanca.

La lectura negativa de esta operación retorno es comprobar que ahora hay que hacerse con los servicios de hombres que ya estuvieron en casa. Y en el caso de algunos de ellos (Beñat y Kike Sola) pagar traspaso. También por Balenziaga, por el que hay que desembolsar una cantidad importante para un jugador que salió cedido y que el verano pasado podría haber regresado a coste cero.

Aduriz e Isma López también volvieron el verano anterior. En un año pueden regresar seis futbolistas que ya han estado anteriormente en el Athletic. Un dato a tener en cuenta

vía Lo bueno y lo malo.