«Al final, el técnico de formación tiene que mirar más por los jugadores que por el equipo. Muchas veces y cuando me refiero a eso, es porque muchos de los técnicos de formación se tienen que `comer’ los errores de los jugadores. Si tienes un delantero centro joven con una perspectiva de futuro importante, tendrás que ir puliéndolo poco a poco y a veces vas a tener que perder partidos para que ese jugador se haga, eso va en perjuicio del propio entrenador, del que cuenta el resultado, pero no va en perjuicio del entrenador de base, porque el resultado que tiene que contar no es el resultado del domingo, sino que el jugador sea mejor». La reflexión es del actual entrenador del primer equipo, Ernesto Valverder, en una entrevista concedido al poco de hacerse cargo del Espanyol en 2006.

vía A seguir creciendo – GARA.