La caída casi a plomo de San Mamés se ha convertido en un espectáculo urbano que congrega a numerosos ciudadanos, muchos de ellos seguidores del Athletic; otros no tanto, pero que también están ávidos de seguir la desaparición de un elemento simbólico de Bilbao. Entre tanta gente se puede adivinar la presencia de algunos mitos en la historia del club rojiblanco. Uno de ellos es Iñaki Sáez, que estos días ha asistido a ciertas fases de a operación de derribo del vetusto estadio con un rictus que denota un cierto pesar.

“Es una pena enorme después de haberlo visto nuevecito y corriendo por él, ver ahora que se está desmenbrando… Pero es la solución. Si queremos tener un campo nuevo con las mejores condiciones, lógicamente tiene que desaparecer este”, admite con la mejor filosofía posible.

vía La pena de Jaburu.