Iago Herrerín está teniendo «buenas sensaciones» durante los primeros días de su segunda oportunidad en Lezama. «Llevaba tres años fuera de casa, en cada sitio vives una experiencia nueva, pero al llegar me han venido los buenos recuerdos y la verdad es que estoy contento por haber regresado», celebra el guardameta bilbaíno, aunque criado en Castro, que ya de salida se ha ganado un puesto en la plantilla con la cesión de Raúl Fernández al Numancia, equipo desde donde precisamente él ha dado el salto definitivo al primer equipo rojiblanco. «Es un síntoma de confianza hacia mí».

No esperaba que las cosas se le pusieran tan de cara desde el primer día. El guardameta imaginaba que tendría que competir con Raúl por el puesto de segundo portero, tras Iraizoz. «Pensaba que Raúl haría la pretemporada junto a Gorka y a mí», confiesa Herrerín, aunque acto seguido apunta que «al llegar, Raúl más o menos tenía claro que necesitaba minutos, quería jugar y disfrutar». A él, por otra parte, le beneficia la decisión de Ernesto Valverde y se lo agradece, porque «es un síntoma de confianza hacia mí».

vía Herrerín: «Es un síntoma de confianza en mí».