Uno de los grandes ‘descubrimientos’ de Marcelo Bielsa en el Athletic fue Óscar de Marcos. En muy poco tiempo pasó de ser un jugador que cada vez contaba menos para Joaquín Caparrós a convertirse en poco menos que indiscutible en el exigente esquema del técnico argentino. Para el de Rosario era un hombre muy válido en su centro del campo, pero también era una alternativa para el lateral izquierdo cuando se trataba de poner en liza un once con aún más riesgo en busca de voltear los partidos.

En estas dos pasadas campañas el de Laguardia ha sorprendido a todo el mundo con encuentros en los que realizó impresionantes despliegues físicos. Y sólo su poco acierto de cara a puerta le impidió haber acumulado aún más elogios de los que le dedicaron desde todos lados.

La llegada de refuerzos, como el de Beñat Etxebarria, hizo que algunos dieran por hecho que el futbolista alavés iba a ser uno de los que perdieran su sitio en el once titular. Quizás parezca lo lógico, ya que todo apunta a que Ernesto Valverde apostará por poner por dentro en el centro del campo al de Igorre con Ander Herrera, respaldados por un pivote que haga de ancla…

vía Chico para todo.