Por decirlo en terminología escolar, el Athletic de Valverde progresa adecuadamente y se aprecia que lleva los temas al día y hace los deberes que le mandan. El tercer partido de la pretemporada acabó sin goles, pero resultó bastante más interesante que las dos pruebas anteriores, resueltas por los rojiblancos con lucidas goleadas. El Hoffenheim fue un rival más exigente que el recién ascendido Eintrach y los leones supieron estar a la altura con algunos apurillos, lógicos a estas alturas, pero con arrestos para fabricarse varias ocasiones de gol.

La novedad principal del ensayo fue que Valverde prolongó el tiempo sobre el terreno de juego a los que iniciaron el encuentro. Esta vez no hubo dos equipos, sino uno que aguantó una hora sobre el campo antes de que se produjera el consabido carrusel de cambios. De entre los titulares, solo Muniain se limitó a jugar el primer tiempo. Era su debut y era lógico que fuera así. Tras el descanso su puesto fue ocupado por Ibai. El resto tuvo que aguantar a pie firme quince minutos más. Los que les dieron el relevo tuvieron que apechugar con unos últimos minutos en inferioridad tras retirarse lesionado De Marcos, con un esguince en su tobillo derecho.

vía El Athletic empata sin goles ante un Hoffenheim que le exigió más.