EN el escasamente creativo imaginario futbolístico abundan los lugares comunes, qué les voy a contar que ustedes no sepan. Debe ser uno de los efectos de la reiteración infinita, de la ritualización de las pasiones colectivas y otros azares. Lo mismo da que hayamos oído miles de veces aquello de \»se entrena como se juega\». O la eterna invocación del revulsivo mágico como receta ante las rachas negativas de resultados: \»a nuevo entrenador, victoria segura\». O, por supuesto, el epítome de todos ellos: \»el fútbol es así\». Probablemente se trate tan sólo de un mecanismo simplificador: de tópico en tópico, dotado de su propia jerga autoexplicativa, el fútbol nos resulta más digerible, universal y…

vía Cuestión de carácter. Deia. Noticias de Bizkaia...