Jugar un partido internacional al año está bien, pero no conviene conformarse con eso. Hay que ser más ambiciosos y rigurosos, a ese y otros niveles, porque la oficialidad, no lo olvidemos, es la principal reinvindicación de la Federación Vasca de Fútbol. Resulta entrañable que Euskal Selekzioa vuelva a casa (ya sea en Bilbao o Donostia) por Navidad, pero hay que aspirar a más.

Un encuentro como el del sábado en San Mamés tiene que ser analizado en su justa medida. Hubo cosas muy positivas a lo largo del mismo. Pero también algunos detalles a corregir. Lo del tándem de entrenadores, por ejemplo, no parece muy serio…

vía Hay que dar más pasos.