Con todos los jugadores disponibles después de las vacaciones de Navidad y del compromiso del sábado con la Euskal Selekzioa, Ernesto Valverde comenzó ayer a preparar el primer encuentro del 2014, el derbi del 5 de enero en Anoeta. Fue una sesión de poco más de una hora que terminó con una, a priori, mala noticia. Ander Herrera abandonó el campo pocos minutos antes de que el técnico rojiblanco diera por concluido el entrenamiento con una leve cojera en su pierna izquierda, ayudado por un miembro del cuerpo técnico del club. Un lance en el partidillo, a la altura de uno de los córners del campo reducido delimitado por unos conos, que terminó con el bilbaíno en el suelo y más tarde llevándose las manos a la parte posterior del muslo y a su gemelo…

vía Herrera da el susto en Lezama – Athletic Club de Bilbao.