LA despedida de San Mamés es también una bienvenida. Así interpreto el cambio que acabamos de vivir. El hecho de que la gente haya querido conservar la esencia que poseía el antiguo campo, esa atmósfera que nos llenaba de sensaciones y emociones, demostraría que el actual procede del mismo tronco. No identifico un campo de fútbol con una estructura, no es únicamente una construcción, sino un espacio al que dan sentido las personas que en él se reúnen. Siempre he pensado que la peculiaridad y la importancia que tenía San Mamés, entre nosotros y fuera de aquí, se deben a quienes lo llenaban en cada partido. La gente, con su personalidad y su comportamiento, es quien dota de prestigio a un campo…

vía El prestigio de ‘La Catedral’. Deia. Noticias de Bizkaia...