EL derbi de la Champions se decidió en una jugada aislada. En el fútbol no hay espacio para la justicia. Las cosas como son, pero anoche, quizás lo más justo hubiese sido un reparto de puntos entre el Athletic y la Real Sociedad. No fue así por culpa de Antoine Griezmann, el hombre gol del conjunto donostiarra, que perforó la portería defendida por Gorka Iraizoz en la única ocasión clara de la que dispuso en todo el encuentro. El francés, que acumula ya doce tantos en el campeonato doméstico, está crecido y abrió la lata que derivó en la victoria por 2-0 de los pupilos de Jagoba Arrasate. El francés consigue petróleo a la mínima y ayer lo volvió a demostrar. Lo hizo a dos minutos para el final de la primera parte. Lo que los expertos…

vía Ni el pulmón puede con Griezmann. Deia. Noticias de Bizkaia...