El Athletic demostró este miércoles que es capaz de imitar dos partidos, con sus aciertos y errores, en apenas cuatro días de diferencia. Si los rojiblancos no tuvieron suficiente dosis en el derbi de Anoeta, en el Villamarín se empeñaron en profundizar su tendencia a desperdiciar todo el esfuerzo ofensivo realizado a lo largo de los 90 minutos. Frente a un Betis más preocupado por su angustiosa situación en la Liga que por avanzar en la Copa, los de Valverde fueron incapaces de acertar ante Andersen y volvieron a pagar caro ese desacierto. Una aparición de Rubén Castro fue suficiente para que los verdiblancos, al igual que sucediera con el Celta en la anterior eliminatoria, se planten en San Mamés con ventaja. Una vez más, tocará remontar en La Catedral…

vía Otra vez toca remontar en San Mamés – Athletic Club de Bilbao.