La enfermería rojiblanca está prácticamente desierta. Se vació al inicio del entrenamiento. Pero las sensaciones de Unai Albizua, que tenía previsto completar la sesión dentro del grupo, frenaron su evolución. El defensa rojiblanco dejó la sesión tras un ejercicio de disparos a puerta. Se llevó la mano a la parte posterior del muslo afectado, charló con Valverde y el técnico, tras pasarle la mano por la espalda, dio el visto bueno a su retirada. El alta definitiva tendrá que esperar. Iker Muniain, por su parte, tampoco terminó el entrenamiento con el grupo. Aunque en su caso se achaca al apretado calendario que espera al conjunto rojiblanco en este mes de enero…

vía Albizua y Muniain se retiran a mitad de sesión en Lezama.