Resulta doloroso perder partidos de la manera que lo ha hecho el Athletic en este arranque de 2014. Los leones merecieron mejor suerte tanto en Anoeta como en el Villamarín, pero acabaron perdiendo. Su falta de gol les condenó en ambas ocasiones.

Ambos encuentros han supuesto un freno a la ilusión en el entorno rojiblanco. Cuando pierdes, todo parece más negro. Cuando ganas, en cambio, el sol asoma por el horizonte por más grises que hayan acompañado al triunfo…

vía Goles son amores.