Debió de ser el viento el que barrió las ideas del Athletic anoche en San Mamés. El viento es el peor enemigo del fútbol, mucho más pernicioso que cualquier otro meteoro. Perturba al jugador, le impide manejar la herramienta con seguridad porque nunca sabe por dónde le va a salir la pelota, molesta al correr y acaba descentrando al más pintado. El viento despeinó al Athletic ante el Betis; quizá por eso tuvo que ser uno de los que no usan peine el encargado de resolver el problema. A lo mejor es exagerado decir que San Mamés acabó pidiendo la hora, pero el suspiro de alivio del personal cuando el árbitro pitó el final fue equiparable al ventarrón que se había llevado las ideas del equipo junto con las bolsas de…

vía Dos goles de Mikel Rico resuelven la eliminatoria contra el Betis.