BILBAO. Cholo Simeone sonreía para discrepar educadamente de los periodistas que juzgaban decepcionante el empate recién cosechado ante el Sevilla. Acababa el Atlético de Madrid de dejar escapar la ocasión de plantarse en solitario en lo más alto de la clasificación. Sabedor del tropiezo del Barcelona contra el muro levantado por Caparrós en el Ciutat de Valencia, el conjunto colchonero no pudo superar a un rival que llegó al Calderón con el objetivo de proteger a su portero de los latigazos de Diego Costa…

vía El juego contra el oficio. Deia. Noticias de Bizkaia...