UNA vez y otra. Y otra más. Hasta que no quede aliento, hasta que falte el resuello, las piernas ardan y el balón pese como un muerto. Y aún cuando no llegue el aire a los pulmones, cuando el alma pese tanto que uno piensa que ya no puede con ella, volver a ir. Incluso con el Cantábrico desatándose desde el cielo sobre el césped de San Mamés con fiera bravura, aquella fue una noche en la que solo hubo un Athletic: Athletic de Bilbao…

vía La noche en la que solo hubo un Athletic. Deia. Noticias de Bizkaia...