A Gurpegi lo conocí hace ya tiempo, fue cuando le tocó vivir su peor momento profesional. Es agua pasada, pero es justo reconocer que estuvo muy a la altura en aquellos tiempos de dificultad en los que se ponía en juego su honestidad y hasta su futuro como deportista. La maquinaria mediática madrileña lo puso en el punto de mira alimentando una injusta leyenda negra, una sombra que aun arrastra por esos campos de España por los que…

vía El hombre de acero. Deia. Noticias de Bizkaia...