Cuando el encargado de megafonía le nombró San Mamés empezó a dar muestras, aun algo tímidas, de su adhesión a Carlos Gurpegi. Cuando en el minuto 18 el ceremonial organizado por las redes sociales se activó de verdad, el campo empezó a resonar con una sonoridad para poner los pelos de punta. El navarro recibía así la solidaridad de una afición que está hastiada de las descalificaciones que ha recibido…

vía El día de Don Carlos.