El Athletic sufrió el domingo la primera derrota liguera en el nuevo San Mamés. El Espanyol se llevó el triunfo con todo merecimiento gracias al rendimiento que sacó al fútbol que practica desde que Javier Aguirre está en el banquillo: ser un equipo muy rocoso, difícil de batir, y con un delantero, Sergio García, que para sí le quisieran muchos de los equipos que suelen pelear por las posiciones de privilegio…

vía El sueño del Athletic sigue muy vivo.