Las agonías son para rematarlas o para que te las traspasen. Acudir a un estadio donde se han escrito páginas de satisfacción rojiblanca invita a un cierto optimismo, ampliado por las sensaciones ofrecidas por los leones esta temporada. Encima, el oponente languidece, parece haberse doblegado ante la inexorabilidad de un destino inevitable. Pero Sevilla es especial, tiene duende y el Athletic ya se ha ofrecido como samaritano de turno a lo largo…

vía Un golpe de gracia.