BILBAO – Solo suma tres partidos en la élite, pero algunos ya consideran que a Guillermo Fernández la Segunda B se le ha quedado pequeña y que reúne las cualidades necesarias para ganarse un hueco en la primera plantilla del Athletic. En el Benito Villamarín, en el primer balón que tocó tras salir de refresco en lugar de Iker Muniain, pisó el área entrando por la banda derecha y de un certero cabezazo, sin oposición, todo hay que decirlo, dio la puntilla al Betis. Demostró que tiene olfato en los metros finales y firmó…

vía Los plazos de un nueve. Deia. Noticias de Bizkaia...