BILBAO – Aritz Aduriz salió ayer de caza. Es un depredador del área. Su voracidad se sentía de aquí a Lima. Volvía a la titularidad después de perderse la cita en el Villamarín por culpa de una expulsión que pudo haber evitado frente al Espanyol. Aquel desliz le costó una pequeña regañina por parte de Ernesto Valverde, que le debió pedir que se dejara de chiquilladas a su edad y se dedicara a lo que sí sabe hacer. El gol es su modus vivendi…

vía La ley del depredador. Deia. Noticias de Bizkaia...