Más allá del resultado y de la goleada, lo más importante de la cita del viernes ante el Granada es que el Athletic recuperó sus señas de identidad. Después de tres partidos en los que surgieron ciertas dudas, los rojiblancos volvieron a realizar ese fútbol de presión que intimida a los contrarios, incluso a todo un Real Madrid, como se demostró en la primera parte del encuentro disputado en San Mamés el 2 de febrero…

vía Golpe de autoridad.