Borja Ekiza sopló ayer las velas de su 26º cumpleaños. Lo hizo en un momento difícil en el plano deportivo. Probablemente el más complicado desde que se convirtiera en león en el mes de enero de 2011. El central ha pasado al ostracismo. Su aportación en el primer equipo es residual desde la llegada al banquillo de Ernesto Valverde. Algo a lo que no estaba acostumbrado. El navarro participó en 21 citas ligueras en el curso de su estreno y repitió una campaña más tarde. La pasada temporada elevó el listón a 24…

vía 202 días alejado de la Liga.