PASABA por aquí y volví a ver un partido del Athletic un lunes. Y lo cierto es que, para ser lunes a las diez de la noche, las gradas de El Madrigal estaban bastante pobladas.

Era uno de esos encuentros que tenía la etiqueta de final. No era para menos, había mucho en juego. Lucha de rivales directos, sin olvidarnos de la Real, por la cuarta plaza. Se preveía una contienda dura y, los locales, comenzaron apretando desde el pitido inicial, incomodando a los leones. Superiores los de Marcelino, obligando a los rojiblancos a usar la ley del pelotazo. Y a Gorka a sacar su mejor versión…

vía Empate, y gracias. Deia. Noticias de Bizkaia...